VENTA Y PRESENCIA
Cuando bajas el precio antes de que el cliente lo cuestione, no estás siendo flexible. Estás intentando evitar una tensión que todavía no ha llegado.
Y ahí no necesitas más técnica. Necesitas aprender a sostener tu valor sin pedir permiso.
El precio no solo activa una decisión económica en el cliente. También activa una respuesta interna en ti: aceleras, explicas de más, suavizas el tono o empiezas a demostrar por qué vale lo que vale.
“No necesitas defender tu valor. Necesitas sostenerlo.”
SIGUIENTE PASO